jueves, 24 de junio de 2010

Instrucciones para mirar llover

“Noche estrellada sobre el Ródano” Vincent van Gogh


PARA MIRAR LLOVER deberá esperarse el día exacto, y figurarse previamente, cómo la lluvia divide las aguas de la existencia.
Primero, uno debe buscar en la memoria el instante de la vida en que la lluvia comenzó a molestarle, y reconocerlo como un indicio de adultez. Si logra desprenderse de ese sentimiento es seguro que ya tiene un ejercicio asiduo en deshacerse de dichos síntomas, por lo cual no sabrá en qué lugar está el paraguas.
Si esta reflexión ha dejado en suspenso lo que estaba escribiendo en la computadora, debe incorporarse de a poco, y como abstraído acercarse a la ventana para mirar como chasquea el agua en el asfalto y en la vereda. Dejando caer suavemente la mandíbula ver la cortina difusa y vaporosa, tratando de descifrar las siluetas de verde y rosa del otro lado de la calle. Dejar sonar el teléfono para observar las sombras de colores que se dibujan en los charcos, y los infinitos discos de ilusiones ópticas, que giran y se abren en la superficie del agua. Advertir la altura de las aguas en los cordones, y cómo se debaten las hojas secas en las correntadas, en las lagunas y los arroyos. En todo caso, para no ahogarse, subir a una de las burbujas que forman los gotones de agua cuando caen y salpican. Saltar entre ellas. Dejarse rescatar amarrado a las oblicuas que rayan todo el paisaje. Finalmente volver a la mesa y a la computadora, si fuera posible poner úná llúvíá dé ácéntós párá qúé ló éscrító ácómpáñé ál díá.

12 comentarios:

  1. Me gustan tus instrucciones.
    La lluvia de acentos rematando fue genial.

    Mi único problema es que tengo memoria corta y cuando iba hasta la ventana para ver la lluvia, no sabía cómo seguir, y si volvía a la pantalla a leer las instrucciones, no podía mirar la ventana. Ya lo resolveré.

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  2. jajaj, mejor esperar que venga algo de agua, y ver que chapotea en la memoria...

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  3. Yo tengo poca memoria pero tenía una netbook, por eso me acerqué a la ventana con mi netbook en la mano, abrí la ventana para decifrar los misterios ocultos detrás de las humedades condensadas y las gotas sobre el vidrio. Ahora tengo poca memoria y ya no tengo netbook pero aprendì algo: estas computadoras chiquitas se arruinan ante la menor llovizna, por más poética que sea.

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  4. Los escritos vuelan: gracias a tu texto me está chapoteando la memoria! pero no sé todavía si eso es bueno o malo.

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  5. Me gustó mucho lo que escribiste... Llegue hasta aquí gracias a La Lectora. Te invito a que visites mi iniciativa, asi sumamos: http://comunidaddeltrueque.blogspot.com/. Un beso. Laura

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  6. Ja! Muy buena la lluvia de acentos

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  7. Que lindo lo que escribiste, me encantó. Subí más cosas que quiero leer más. Te quiero mucho.

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  8. me diste ganas de que llueva...
    esta bueno el blog, seguire visitandote, qué lindo es el internet, que nos permite conocer gente copada al menos a traves de sus escritos!
    salut,

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  9. brindo con una gota de lluvia a tu salut g.

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  10. Bien que hoy podría llover para poder poner en práctica tus instrucciones...

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  11. me encantó tu "llúvíá dé ácéntós"!!

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  12. Excelente texto, me hizo recordar a esas gotas que Cortázar afirmaba que se bamboleaban para suicidarse. Original y pertinente el remate. Saludos.

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