Abrió el libro y encontró un caminito de magnolias.
La lectora las seguía. Las iba prendiendo en su vestido de tules.
Las magnolias le contaban historias. Cada vez más atrapantes.
Le daban dulces y lápices, para que escriba sus propias letras con jazmines azules y leones.
Texto escrito para la lectora en la Charla-Taller que dio Anahí Flores en Casa de Letras. Para leer otros textos escritos en esa charla, click aquí.
Muy lindo el relato. Todo un circulo de colores y aromas reflejados en hermosas flores.
ResponderSuprimirO puede ser asi. Iba a un jardin repleto de flores.
El blanco de los jazmines lo asemejaba con las suavidad del algodon, de las nubes.
El naranja de las rosas con el sol del amanecer, con la lama que enciende la vida
El fuscia del malvon con el amor
El rojo de la rosa china con el deseo y la pasion
Un abrazo y buen finde
los detalles nos van guiando el camino a seguir, solo debemos ser perceptivos, o mejor, intuitivos. Bellas imágenes Gaby
ResponderSuprimirMe encanta ese paseo de papel y flores...
ResponderSuprimirQué bueno Gabi. El domingo que viene (no hoy, el otro) se viene una sorpresita en el blog de la lectora, inspirada en este texto. La sorpresita, aviso, no es mía, sino de otra lectora. ¡Buen domingo!
ResponderSuprimirEncantador blog el tuyo, un placer haberme pasado por tu espacio.
ResponderSuprimirSaludos y un abrazo.
Hola, vine siguiendo a La lectora.. y a los pétalos, me gustó mucho el relato,
ResponderSuprimirmuy lindo blog :)
besoss!