martes, 1 de noviembre de 2011


Dios me regala una casa, con terraza y patio, para que viva con mis hijos.
Tenemos animales, que andan sueltos.
Cuando limpio lo hago descalza, y hago correr el agua por los pisos. 
En esta casa no hace frío porque siempre da el sol.
También vuelan las mariposas.
Vos vivís en un campo y te gusta pisar el pasto y mirarme desde ahí.
Somos libres de hacer lo que sea.

2 comentarios:

  1. Gracias a Dios, entonces, que no sabe de hipotecas.

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  2. Hola! con razón no veía tus entradas en mi escritorio.. pensé que te estaba siguiendo! ups.. bueno ahora sí! me gustan mucho tus post :)
    Besoss

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