sábado, 20 de enero de 2018

Quisiera hablar de
manera que sientas que te espero.
Decir muy poco.
Tal vez una pregunta.
¿Por qué me vuelvo
difícil de responder?
Día tras día
acercarme apenas
diciendo que estoy ahí.
¡Estoy acá! ¡Te
necesito! Espero que
me cuentes algo.
A veces trato de responder
preguntas.
No sé cómo tirarme
en un agujero
que me saque
del lugar en el que
provoco que no me veas
y nunca lleguemos a tocarnos.
En el pozo hay
una escalera
con tablas de cajón de manzana.
Las nubes son las
puertas que primero se
abren.



.
Por todo lo que no puedo escribir
es por lo que puedo escribir,
mi desorden creciente
mis hijos
mi trabajo
los rebajes a cualquier inicio.
No me termino de acomodar, y de ahí salgo
del mismo lugar en el que me hundo
con la punta de los dedos raspo
el fondo de mi insignificancia
y la considero importante.
Tengo que dejar de firmar los fosos con mi nombre
pero igual caminaría sin tocar la tierra.
¿A quién entregué a mis hijos?
Dame un hacha
voy a tirarla a la basura porque no sirve
es la penitencia de un recuerdo
no corta la parte de mí que murió.
O no me la des.
Soñé con una fuerza oscura
y tendría que escribirlo.


.

miércoles, 25 de octubre de 2017



Los muebles
son  los  ataúdes
de  los  papeles
las  marcas del
papel       una
obra  de arte
una fábrica
tomada.



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domingo, 10 de septiembre de 2017

Mis amigos más queridos
viven en pocos metros cuadrados
pagan un alquiler
y duermen junto a libros
hechos por sus propias manos

si trabajaran en el cementerio
por citar un trabajo que ellos podrían hacer
no se ocuparían de lustrar llaves
o de soplar la tierra que juntan las flores

ellos están todo el día subiendo
y bajando escaleras
para buscar una cosa
que sólo reconocen al encontrarla.

domingo, 2 de julio de 2017

Todas las semanas colgado
en la escalerita
del viejo tren que salía 
de Rubén Darío
venía a verme
y me traía regalos.
Mientras fui su confidente lo alimenté
con comida barata, harina blanca
carne picada, y papas
en una pocilga
que él a veces quería limpiar.
¿Cómo se llamaba?
Quisiera recordarlo
para contar una de sus mejores historias,
cuando hizo su primer trabajo
y se quedó
con la plata y las cosas,
y le dio una paliza
al dueño de la mafia.
¿Tal vez rompí su corazón?
¿O nunca pudo creer que yo existía?
Espero verlo alguna vez
cuando voy o vuelvo del Oeste.
¿Seguirá viviendo allá?
¿Seguirá vivo?
¿Será más huérfano ahora por la muerte de su madre
como me pasa a mí?
Y también me gustaría recordar su nombre
para mencionarlo
en las historias más tristes,
cuando alguno de los pibes de su banda se moría
y todos fumaban y tomaban en una casilla cerca de la sala velatoria
para hacerle el aguante.

viernes, 5 de mayo de 2017

REHOGO UNA CEBOLLA

La cebolla transpira.
Rehago planes:
salir a correr si me despiden
y atravesar la niebla con mis zapatillas.
Rehacen estructuras.
Deshacen programas.
Borran un poco la historia.
Largo humo de cigarrillos.
Tengo una mano fría y otra caliente.
Algunas letras las tipeo con mi mano fría y otras con la caliente.
¿Cómo viene la mano?
Hay cebollas quemándose en el fondo de la sartén.
Hay personas dorándose al sol porque atravesaron el océano en avión.
Rehice trámites.
No fui a izar la bandera.
Hoy me salió todo mal pero es mejor no manifestarlo.
Ayer dejé una manzana sobre el escritorio y me fui a manifestar.