De Andalucía,
a veces creo que puedo tener costumbres gitanas, y me gustaría que durmiéramos todos juntos en el piso, tomar té con frutas, que haya canto y baile. No sé lo que es Andalucía, mi bisabuela usaba un zapato de cada color para aparentar ser pobre y que no le pidan monedas, pero vivía en Esquel.
De Calabria,
Me pregunto si será por esta parte que padezco anemia del mediterráneo, que soy apasionada, que me gustó El Padrino, que de chica soñaba con enamorarme de alguien de la mafia. No pude tener relación con los abuelos italianos, pero sí con los tíos, que nunca llegaron a hablar en castellano. Mi tío Gino entonces me bautizó Capri. Una vez ,vino una de las hermanas que vivía en Italia a ver a su hermano Chichilo, y tampoco le entendió nada, nos dijo que lo que hablaba tampoco era italiano.
De Jujuy que queda muy cerca de Bolivia,
Coya. Bolita. Soy un poco. Soy tranquila, piel aceitunada, cabello casi negro, ojos rasgados. Uno de los tesoros de mi niñez son unas sandalias de cuero coyitas que me hicieron calcando mi pie en un pedazo de papel, y el sombrero blanco de lana. Quisiera ponerme ponchos, polleras y llevar a mi changuito a caminar por el altiplano. Una vez vinieron al pueblo unos yoguis (¿De la India?) y nadie sabía donde hospedarlos para no ofender sus costumbres, los recibió mi abuela en su casa y la felicitaron. Por mis ojos también me dicen China, o Yoko, y en los negocios chinos muchas veces me regalan un caramelo o hasta un llaverito.
De Grecia,
Mi abuela y papá de la vida. (Abuela es Yayá) Me criaron contándome las historias de la enorme trenza dorada de Polixen, de cómo cantaba Leluda cuando la dejaban sola, y de Costa, al que mataron a la noche mientras dormía. Eran los tres hermanos de la abuela Tarsula que habían quedado en su pueblo. Cuando llegó a Argentina le pusieron Teresa. En Grecia usaba unos zuecos con clavitos en la suela, ella le hacía poner muchos para hacer más ruido cuando caminaba. Vivían de cultivar la tierra y eran tiempo difíciles.
Una amiga antropóloga me dijo que aborigen es el que se siente aborigen. Un poco me siento. No aprendí el idioma ni los cantos pero a veces imagino que sí, que los llevo adentro, y canto ilie lelu ilie lelu ilie le maaa, ieee ieee ieee. Me siento cerca, me siento igual. Una de mis actrices favoritas es Luisa Calcumil. Una de mis bandas favoritas es Tonolec. Mi sangre se hace india para poder correr por las venas.
Un chico me dijo que si viajaba a Sudáfrica sería discriminada por mestiza.
No lo había pensado. Sentí que esa palabra me privaba de mi verdadera identidad. Sentí que simplifican demasiado las cosas.
miércoles, 29 de diciembre de 2010
martes, 21 de diciembre de 2010
De tal palo
Paula a los 4
-Y ahora vamos a hacerle la cartita a Papá Noel!
-Quién es Papá Noel mamá?
-Es un viejito, que viene volando en trineo y le trae regalos a las nenas buenas como vos.
-…
-Este año qué le vas a pedir?
-Le puedo pedir patines mamá?!
-Si, por supuesto.
-Bieeeeeen!! Cuándo llegan mis patines?
Paula a los 6
-Mamáaaaaa!!
-Qué?
-Ya no quiero que Papá Noel me traiga la gata interactiva…
-¡¿Cómo que no?! (ya la compré) Papá Noel hace una semana que se la encargó a los enanos, era lo que vos más querías…
-No me importa mamá, ya no la quiero, ahora voy a pedir la muñeca bailarina.
-Pero Papá Noel te quiere regalar la gata…
-Bueno, entonces que me traiga las dos cosas.
-Es que Papá Noel está muy muy viejito y no puede traerte dos cosas…
-Si puede!
-Te digo que no...
- No está tan viejo! Papá Noel me quiere de verdad!
-Pero qué te pensás querida? Papá Noel me lo descuenta del sueldo!!
Paula a los 7
-Mamá… Papá Noel existe?
-Y…
-Mamá?! Me estuviste mintiendo todos estos años?!
-Pero Papá Noel te traía regalos…
-…a tu propia hija!
-Pero era una ilusión querida…
-Cómo pudiste mamáaa?! GUUUAAAAAAA
Paula a los 9
jueves, 9 de diciembre de 2010
Platos sucios
La imágen es del cuadro "Ropa blanca",de Natalia Gontcharova, uno de mis favoritos.- Me levanto muy temprano para escribir.
Pero si acaso, se me ocurre pasar por la puerta de la cocina,
rumbo al escritorio
y veo
platos sucios
ya no puedo.
Tengo que lavarlos.
Los lavo en la oscuridad.
- A mí no me gusta leer.
Sólo leí dos libros
en la secundaria
El Quijote y El Túnel.
A la noche
lava mi marido
porque no le gusta cocinar.
- Yo, me despierto y comienzo a
pensar en historias.
Me levanto y veo los platos sucios.
Pienso en las mujeres que no pueden escribir historias sin lavar los platos primero.
Qué clase de femenina paranoia es esa?
Escribo.
Me pregunto qué haría si mi esposo se levanta y se pone a lavar los platos.
¿dejaría de escribir para ayudarlo?
Por suerte mi marido no se levanta aún.
He tomado recaudos.
Escribo.
Por la tarde lavo platos.
Pienso que es un buen momento
para hacer espuma
y pensar en historias.
- Nunca en la vida me acosté con los platos sin lavar.
Para año nuevo dejo la mesa puesta
pero los platos lavados.
- Lavaplatos! Oh si!
Adoro el ruidito que hace la vajilla
y como deja todo el abrillantador.
Me gusta cocinar y usar todos los utencillos que pueda!
Cocinar es un placer.
- En casa levanto a la tropa a las seis de la mañana.
Para dormir vamos a tener mucho tiempo.
Cada uno tiene su trabajo.
Macarena de 9 años es la encargada de lavar a la noche.
Estudian en la escuela.
- Cuando los dejé solos
la Jose le pasaba una servilleta de papel a todo
y casi no necesitaban ni lavar los platos.
- Los míos van creando defensas.
Si.
Pero de ves en cuando lavo algo.
Si.
Somos felices.
El corazón es grande.
Si los lavo ahora.
Más tarde los vuelvo a ensuciar.
También en el blog de la fascinante escritora Paula Irupé SalmoiraghiLunes por la Madrugada
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