lunes, 5 de marzo de 2012

No podían hablar conmigo.


No podían decirme las cosas que querían porque estaban rodeadas.

Yo miraba los fuegos artificiales y detrás

me esperaban ellas.

Todo el cielo era un bullicio

se acompasaban estruendos y luces

yo trataba de percibir

más allá del humo y los colores

la estabilidad de las estrellas

no podían hablarme

y la luna no aparecía en el cielo.

La busqué. Pero la reina de la fiesta no estaba.

Estaría oculta tras las nubes.

O quizás llorando, escondida en la oscuridad.

Todo porque las estrellas no podían hablar esa noche,

si las luces explotaban en el cielo

y sólo yo miraba.

Quería sentir amor y confianza

pero estaban ocultos.

Hubiera preferido morir

pero no podía esa noche

con tanta gente que bailaba

y me deseaba felicidad.

viernes, 2 de marzo de 2012

Latió la desesperación.

Varios años de novedades que queman.